7 razones para ver Arcane
Arcane se ha convertido en todo un fenómeno desde que salió en Netflix en noviembre de 2021. Cuando se anunció, muchos asumieron que iba a tratarse de una serie más basada en un videojuego, en este caso League of Legends. Pero resultó una bofetada en la cara a los escépticos. Logró posicionarse en el top 10 en ochenta y nueve países, con un 100% de reseñas positivas por los críticos en Rotten Tomatoes. Superó cualquier expectativa: su animación, su historia y la profundidad de los temas que trata la convirtieron en algo único.
En este artículo, reunimos las 7 razones por las que deberías ver Arcane (o volverla a ver en el caso de que haga tiempo que no la hayas visto).
1. Estilo único
Lo primero que le viene a la cabeza a cualquiera a la hora de hablar de Arcane es su inconfundible estilo. Nadie duda de que la libertad creativa que se les dio a los animadores fue esencial a la hora de crear esta obra. Podría decirse que cada fotograma se puede utilizar como fondo de pantalla. Además, en ella se combinan diferentes estilos en algunas escenas (acuarelas, grafitis…), creando todo un espectáculo visual, explorando diferentes maneras de desarrollar los acontecimientos con un derroche de creatividad como el que puede apreciarse en la imagen inferior.
Pero su estilo va mucho más allá de la belleza a primera vista. Si hay un motivo por el que Arcane destaca tanto, es por esa mezcla entre la animación 2D y 3D. Una técnica que venía evolucionando desde Spider-Man: Cruzando el Multiverso y El Gato con Botas: El Último Deseo.
Durante los seis años que duró su producción, los modelos se programaban y luego se pintaban a mano, como si el trabajo hubiera sido hecho dos veces. Esta técnica ha logrado un gran nivel de detalle, no solo en las texturas y colores, sino en el realismo de las expresiones. De esta forma se logra que, sin siquiera necesitar palabras, se pueda comprender perfectamente cómo se siente un personaje con solo ver cómo cambia su rostro.
Además, cada personaje fue diseñado independientemente del tiempo que ocupara en pantalla, por lo que la credibilidad visual no se pierde con los secundarios ni con los de fondo. Tienen personalidad incluso los que no llegan a intervenir.
Un detalle muy interesante es que se diseñó un software específico para las transiciones en las proporciones del rostro de Powder y Jinx, cambiando entre sus personalidades de manera que recuerda a los dos lados de Gollum en El Señor de los Anillos.
Más allá de los detalles, es necesario mencionar los muchos simbolismos en la serie: la importancia del contraste entre luz y oscuridad, los cuervos como anuncio de la muerte… El mero uso de las paletas de color ya explica de antemano cómo se vive en cada lugar: con un solo vistazo se entiende la riqueza de Piltover gracias a sus colores vivos, y el contraste con la contaminación de Zaun con ese ambiente verde y denso.
No podemos dejar este apartado sin hablar de las escenas de acción. Arcane, como serie llena de conflictos, tiene épicas escenas de peleas. Los movimientos de los personajes se complementan con explosiones o fotogramas completamente en 2D, contribuyendo a esta estética única. Además, en muchas ocasiones la música rompe completamente con lo esperado para este tipo de escenas, pero de la banda sonora hablaremos más adelante.
2. Una serie que desafía las tendencias actuales
En los últimos meses, con la noticia sobre la intención Netflix de comprar HBO, muchas personas temieron que esto significase el fin del cine tal y como se conocía hasta ahora. Es bien conocida la controversia de que Netflix exige que se hagan guiones repetitivos para que los espectadores no se pierdan viendo las películas o series mientras usan el teléfono. Esto representa un claro declive en la calidad del contenido que se consume, fomentando esa falta de atención en el público.
Pues bien, en Arcane ocurre todo lo contrario. Cada segundo en pantalla está repleto de un infinito cuidado por el detalle. Son precisamente estos pequeños elementos los que cuentan la evolución de los personajes sin palabras, matices que solo se pueden apreciar si se ve con atención cada capítulo: cambios físicos, en la vestimenta, en el entorno y los lugares que frecuentan… Esta serie obliga a dejar lo que estés haciendo para sentarte a mirarla y perderte en su belleza. Dejar la multitarea de lado y vivir el momento, lo que estás viendo, es esencial a la hora de disfrutar Arcane.
3. Personajes profundos y complejos
Este es uno de los grandes puntos fuertes de Arcane, ya que esta serie rompe con el estereotipo de “buenos” y “malos”. Nadie es perfecto, y es eso lo que logra que sus personajes se sientan reales. Ninguno “hace el mal porque sí”, todos se ven envueltos en conflictos que les harán elegir entre su moral y sus sueños, entre sus creencias y lo que esperan ser. Cada cual obra como considera que es correcto, viviendo las consecuencias inmediatas (y a largo plazo) de sus acciones, tanto en sí mismos como en los demás.
4. Serie para ver más de una vez
Hemos comentado que Arcane tiene un nivel infinito de detalle. Un presupuesto de 250 millones de dólares la convierte en la serie de animación más cara de la historia. Y es precisamente esta inversión la que hace de ella una experiencia única cada vez que se ve una vez más: poco a poco se va conociendo en profundidad a los personajes y el por qué de sus acciones.
Personalmente, he visto la serie muchas veces, y siempre descubro algo nuevo: un personaje de fondo, un detalle en la vestimenta, el significado oculto de unas palabras. Merece la pena destacar algunas referencias o huevos de pascua que aparecen a lo largo de la serie, pequeños regalos para los más fans. Por ejemplo, en varias escenas, aparecen de fondo los directores de Fortiche de fiesta. En un concierto, el músico es ni más ni menos que Ray Chen, violinista compositor de muchas de las canciones de la banda sonora. Además, los guiños al League of Legends con criaturas u objetos de fondo no se quedan atrás. Están integrados de forma magistral de manera que no interrumpen la serie, y solo los más experimentados logran detectarlos.
Arcane está repleta de otras muchas referencias a series, películas y ubicaciones reales. Mencionarlas todas daría para un artículo completo, así que solo destacaremos la que se hace a El Castillo Ambulante de Hayao Miyazaki. Hacia el final de la segunda temporada, se puede ver una tienda de sombreros y a una anciana. Es imposible no reconocerlas, son calcadas a Sophie y a la sombrerería donde trabaja al inicio de la mítica película.
Es todo esto lo que logra que la experiencia de volver a ver la serie sea tan enriquecedora.
5. Magistral combinación de música en la banda sonora
La identidad sonora de Arcane es tan variada como marcada. Hay tantos tipos de música como artistas que participan. La banda sonora logra capturar la intensidad de las escenas como Fallout de Ray Chen, o expresar conceptos como el progreso que se avecina, con Our Future is Bright.
Muchos personajes principales tienen melodías asociadas (leitmotiv) que evolucionan junto con ellos, simbolizando esos cambios que se producen en su interior.
Además, las canciones, lejos de parar el avance de la historia, la complementan. Sus letras añaden profundidad a los hechos que aparecen en pantalla. Destaca Enemy de Imagine Dragons como opening de la serie, Ma Meilleure Ennemie de Pomme y Stromae o The Line de Twenty One Pilots. Además, en su música se mezcla inglés, español, francés, ¡e incluso chino!
Eso sí, no recomiendo ver el videoclip de ninguna hasta haber finalizado la serie, ya que contienen imágenes que hacen spoiler de la trama.
6. Perfecta inclusión
Hemos hablado del cuidado diseño de los personajes. En Arcane hay una gran variedad de vidas, orientaciones y formas de ver el mundo. En este aspecto entran sus características físicas. Y es que en la serie se ha hecho un trabajo increíble dando vida a cada uno. Existen personajes destacados con discapacidades, como Viktor y Sevika (aunque hay muchos más). Su discapacidad es un rasgo importante en ellos, y sin embargo, su identidad no queda reducida a eso. Luchan, sienten, trabajan por sus aspiraciones independientemente de su estado físico, y es precisamente eso lo que los hace tan reales, logrando conectar con el público.
7. Un mensaje profundo
Como se ha mencionado anteriormente, en Arcane nadie es perfecto. Y es esa imperfección la que engloba toda la idea de la serie. No voy a entrar en detalles para no arruinarle a nadie la experiencia, pero destaca la metáfora de Kintsugi. Se trata de una técnica japonesa en la que se reparan piezas de cerámica rotas, cubriendo las grietas con oro. De esta forma no se esconden las heridas, sino que se muestran como parte de su historia y transformación.
Este detalle se puede apreciar en algunas estructuras del entorno, pero también ¡incluso pueden llegar a aparecer en los propios personajes!
Es por todo esto que Arcane es mucho más que una serie de animación. Si buscas un espectáculo audiovisual con una historia profunda, deberías verla. Cabe destacar que no es necesario conocer nada del lore de League of Legends: cuenta con la ventaja de que la serie ya está finalizada y no es demasiado larga, solo dos temporadas de nueve capítulos cada una;, no hay excusa.