Reseña: Salitre y cenizas
Hay libros que no buscas. Libros que, simplemente, llegan cuando los necesitas. Y Salitre y Cenizas fue exactamente eso.
Hoy os traigo la reseña de Salitre y Cenizas, una novela de fantasía oscura escrita por Carlos Di Urarte, que se adentra en un mundo crudo, incómodo y profundamente marcado por la religión, la violencia y las estructuras sociales rígidas.
La historia nos sitúa en un entorno que recuerda a una Galicia medieval: una sociedad retrógrada, donde la magia está prohibida y donde desviarse de lo establecido tiene consecuencias. A través de una narración en forma de entrevista, iremos descubriendo la vida de Leo Vícar, un protagonista que no encaja, que lucha por ser quien no debería ser… y que paga un alto precio por ello mientras dicta su historia desde una celda, esperando su ejecución. Desde el principio sabemos que esta no es una historia de redención, sino de caída… y aun así no puedes dejar de escucharla.
Tengo que admitir que me acerqué a este libro por varios motivos. Por un lado, había escuchado muy buenas opiniones. Por otro, es fantasía nacional —y eso siempre suma—. Pero, sobre todo, porque necesitaba un cambio.
Venía de lecturas densas como la saga del Vatídico de Robin Hobb, que, aunque sigo adorando, me tenía la cabeza completamente sumergida en una high fantasy muy exigente. Necesitaba salir de ahí… pero sin dejar de sentir. Y esta historia ha sido exactamente ese respiro.
El inicio puede resultar algo lento, incluso un poco pesado. Pero cuando la historia arranca… es muy difícil soltarla.
Hay momentos que rozan lo absurdo en el mejor de los sentidos, con un humor ácido que aparece cuando menos te lo esperas, incluyendo referencias religiosas que, personalmente, me hicieron reír muchísimo. Y, al mismo tiempo, hay escenas intensas, incómodas, que te obligan a parar y pensar: “¿qué acabo de leer?” Ese contraste es, en gran parte, lo que hace que la lectura funcione.
Pero si algo hace especial a esta novela es precisamente ese equilibrio entre lo cotidiano y lo brutal. Salitre y Cenizas no es solo grimdark: es un grimdark costumbrista. No hay grandes héroes destinados a salvar el mundo ni guerras épicas que lo cambien todo. Aquí la historia se construye desde lo pequeño, desde lo diario, desde una vida que se rompe poco a poco.
La fantasía no irrumpe como algo grandilocuente, sino que se filtra lentamente en una realidad que ya es dura de por sí. Y eso hace que todo resulte más cercano… y también más doloroso.
Debajo del humor y del ritmo narrativo hay una ambientación brutal: una sociedad violenta, profundamente religiosa, con normas rígidas y castigos severos. Una religión opresiva que no solo marca lo que está bien o mal, sino que decide quién merece vivir y quién debe arder en la hoguera. Un entorno que se siente cercano, casi tangible, como si pudieras oler el salitre, la humedad y la suciedad de sus calles.
Y en medio de todo eso, Leo.
Un protagonista que no encaja. Que no pertenece. Que lucha contra lo que se espera de él mientras el mundo a su alrededor se encarga de recordarle constantemente cuál es su lugar. Es un personaje profundamente humano, lleno de contradicciones, de rabia, de miedo, de deseo de libertad… y también de errores.
Porque aquí no estamos ante un héroe. Estamos ante alguien que toma malas decisiones. Que se equivoca. Que se deja arrastrar. Y eso es precisamente lo que lo hace tan fácil de entender… y tan difícil de juzgar.
Además, el hecho de que sea él mismo quien narra su historia introduce algo muy interesante: no sabemos hasta qué punto podemos confiar en lo que nos cuenta. Es un narrador con “alma de bardo”, alguien que reconoce su propia historia como una sucesión de errores… pero que también sabe cómo contarla. Y eso hace que, como lector, entres en un juego constante entre lo que crees y lo que dudas.
Y hablando de consecuencias… los giros de trama. Los plot twists no solo sorprenden: te obligan a replantearte todo lo que creías saber. Son de esos que te hacen parar, releer y reorganizar mentalmente la historia. Y encajan perfectamente con esa sensación constante de que todo se está desmoronando poco a poco.
Además, siendo mi primer acercamiento al grimdark, la experiencia no ha podido ser mejor. El formato de narración —esa especie de entrevista en la que el protagonista cuenta su propia historia— recuerda en ciertos aspectos al estilo de El imperio del vampiro, lo que hace que la lectura resulte aún más inmersiva.
A esto se suman personajes secundarios con mucho potencial, muchos de ellos incómodos, incluso crueles, que refuerzan esa sensación de estar en un mundo donde sobrevivir ya es una victoria. Y también esa impresión de que apenas estamos viendo la superficie de algo mucho más grande, especialmente en lo que respecta a la magia y a las fuerzas que se mueven en las sombras.
En conjunto, Salitre y Cenizas ha sido una lectura de 4 estrellas sobre 5. No es perfecta, pero tiene algo que hace que conectes con ella. Que te atrape. Que te incomode. Que quieras seguir. Y eso, muchas veces, es lo que realmente importa.
Si os gusta la fantasía oscura, incómoda, con humor ácido, giros inesperados y una ambientación que se siente real y cercana… este libro merece una oportunidad.
Porque a veces no buscamos una historia. A veces necesitamos una. Y puede que esta sea una de ellas.
Helena Ávila
Creadora del podcast Refugio de la lluvia
Bookstagramer bajo el nombre @helenita_de_troya_