Laura Gallego: la autora que nos enseñó a amar la fantasía
Hay autores que descubres en un momento concreto de tu vida… y otros que, sin darte cuenta, se convierten en parte de ella.
Autores que no solo te cuentan historias, sino que te enseñan a mirar el mundo de otra forma. Que te acompañan mientras creces, mientras cambias, mientras te encuentras a ti misma entre páginas.
Para mí esa autora siempre ha sido Laura Gallego García.
No fue algo inmediato. No fue amor a primera página. Pero cuando sus historias encontraron su lugar en mi vida… ya no se fueron nunca.
Mi historia con Laura Gallego García
Mi recorrido como lectora no empezó en la fantasía épica, ni en grandes sagas. Empezó entre las páginas de Gerónimo Stilton y Tea Stilton, en historias que eran cómodas, conocidas, seguras. Hasta que, con once años, la mujer de mi librero de confianza puso en mis manos Finis Mundi.
Recuerdo desconfiar. Aquello se salía completamente de mi zona de confort. No era lo que yo solía leer. No era lo que conocía. Y, sin embargo, fue lo mejor que me pudo pasar.
Ese verano estuve completamente obsesionada. Aun así, seguía alternando con mis lecturas de siempre, como El Club de Tea, como si todavía no estuviera preparada para soltar del todo lo conocido. Hasta que mi padre dijo: “Basta, tienes que leer cosas más adultas”.
Y eligió por mí Donde los árboles cantan. Y volvió la locura.
Después llegó El libro de los portales, un libro que hoy conservo prácticamente destrozado de tantas veces que lo he releído. Un libro que no solo me fascinó, sino que me enseñó que la fantasía podía mezclarse con otros géneros, que podía ser también misterio, intriga, algo más.
Y entonces llegó abril de 2018. Más concretamente, el 23 de abril de 2018. El Día del Libro.
Con trece años, “usurpé” el ebook de mi padre y empecé Memorias de Idhún. Y no sé si fue casualidad o destino, pero ese día marcó un antes y un después en mi vida como lectora.
Después vinieron Alas de fuego y Alas negras, libros que tengo pendientes de releer porque sé que mi yo actual los va a vivir de una forma completamente distinta… y porque se merecen una reseña como es debido.
Y entonces pasó algo nuevo.
En abril de ese mismo 2018 salió El bestiario de Axlin, el inicio de Guardianes de la Ciudadela. Fue la primera vez que no solo leía una historia, sino que la esperaba.
Mientras aguardaba el siguiente libro, empecé Crónicas de la Torre. Y en noviembre llegó El secreto de Xein. Y después, en marzo de 2019, La misión de Rox. Pero entre medias, ocurrió algo aún más importante. Releía. Releía Finis Mundi, El libro de los portales, Donde los árboles cantan… una y otra vez, en bucle.
Siempre prestando más atención a los detalles. Siempre descubriendo algo nuevo. Siempre enamorándome otra vez de las mismas historias.
Incluso releí Memorias de Idhún después de comprarlos en físico, aun teniéndolos en digital. Y puede que, desde fuera, parezca que me quedé estancada en un mismo bucle. Pero la verdad es otra. Esos libros fueron los que me acompañaron en mi primer año de instituto. Los que me enseñaron a amar la fantasía. Y, sobre todo, los que me enseñaron a salir de mi zona de confort.
Porque hay historias increíbles esperándonos… a tan solo un giro de página.
Por qué Laura Gallego García es la reina de la fantasía española
Hablar de Laura Gallego García no es solo hablar de mundos mágicos, criaturas imposibles o grandes aventuras. Es hablar de una autora que ha sabido acompañar a generaciones enteras de lectores en su crecimiento.
Sus historias tienen algo especial. Son accesibles, sí, pero nunca simples. Detrás de cada mundo hay emociones reales, conflictos que trascienden la fantasía y personajes que evolucionan, que dudan, que sienten. Y eso es lo que marca la diferencia.
Porque no importa si estás leyendo Memorias de Idhún, Donde los árboles cantan o El libro de los portales: siempre hay algo más allá de la historia. Siempre hay una emoción que se queda contigo. En mi caso, no solo me enseñó a amar la fantasía. Me enseñó a confiar en ella.
A entender que salir de mi zona de confort podía llevarme a descubrir historias que me cambiarían para siempre. Que lo desconocido, a veces, es exactamente lo que necesitamos.
Crecer entre sus páginas
Si miro atrás me doy cuenta de que no solo he leído sus libros. He crecido con ellos. Desde aquella niña que dudaba antes de abrir Finis Mundi hasta la persona que hoy relee El libro de los portales buscando nuevos matices, hay un camino lleno de historias, de emociones y de descubrimientos. Y en medio de todo eso, siempre ha estado ella.
Puede que hoy lea fantasía más oscura, más compleja, autores como J. R. R. Tolkien o nuevas historias que me atrapan de formas distintas. Pero la base, el origen, el lugar al que siempre vuelvo… sigue siendo el mismo.
Porque algunas historias no se superan, se quedan contigo
Dicen que hay libros que marcan una etapa. Otros, en cambio, te marcan a ti. Y los de Laura Gallego García son de los segundos. Puede que haya leído muchas historias después. Puede que siga descubriendo nuevos mundos. Pero siempre voy a recordar quién me enseñó a abrir la puerta por primera vez.
Y siempre voy a saber que, si hoy amo la fantasía…es porque crecí entre sus páginas.
Helena Ávila
Creadora del podcast Refugio de la lluvia
Bookstagramer bajo el nombre @helenita_de_troya_